Autónomos en febrero de 2026: lo que ya está claro y lo que no debes olvidar este año
Febrero suele ser un mes de transición para muchos autónomos. Ya hemos superado el arranque del año, se han despejado algunas incógnitas normativas y fiscales, y empezamos a tener una foto bastante clara de cómo será el ejercicio. Sin embargo, también es un momento clave para revisar decisiones, ajustar previsiones y anticiparse a obligaciones que, si se dejan para más adelante, pueden generar problemas de liquidez, errores fiscales o recargos innecesarios.
En este punto del año, hay aspectos que ya están plenamente definidos y otros que conviene tener muy presentes para no cometer errores que se arrastran durante todo el ejercicio.

Lo que ya sabemos con certeza en febrero de 2026
A estas alturas del año, ya conocemos con detalle las tablas definitivas de cotización por rendimientos reales, las bases mínimas y máximas y el impacto del Mecanismo de Equidad Intergeneracional en las cuotas. El sistema se mantiene estable respecto a 2025, con tramos sin cambios estructurales y una ligera subida generalizada derivada del MEI, que supone entre seis y veinticuatro euros más al año, dependiendo de la base elegida.
Esto permite a los autónomos trabajar con un marco bastante previsible, algo especialmente importante para quienes necesitan planificar su tesorería con antelación. También sabemos ya que la base máxima de cotización se sitúa en 5.101,20 euros mensuales, lo que afecta principalmente a profesionales con ingresos elevados o a autónomos societarios.
En materia fiscal, el calendario del contribuyente ya está publicado y confirma que abril volverá a ser el mes más exigente del año, al coincidir la campaña de la Renta con la liquidación del primer trimestre. Este escenario hace especialmente recomendable que febrero se utilice para revisar números, anticipar impuestos y ajustar previsiones de ingresos y gastos.
Las dudas más habituales que siguen teniendo los autónomos
Aunque el marco general ya está definido, en febrero siguen surgiendo muchas dudas prácticas que conviene resolver cuanto antes. Una de las más frecuentes es si merece la pena modificar la base de cotización ahora o esperar a mitad de año. La realidad es que este es uno de los mejores momentos para hacerlo, ya que permite ajustar la cuota al nivel real de ingresos previsto y evitar regularizaciones inesperadas en 2027.
Otra duda recurrente es cómo afectarán los nuevos modelos informativos al día a día del negocio. En 2026, algunos modelos que antes eran anuales pasan a tener periodicidad mensual, lo que incrementa la carga administrativa y exige una contabilidad más precisa y actualizada. Esto afecta especialmente a quienes trabajan con medios de pago electrónicos, plataformas digitales o criptomonedas, ya que Hacienda tendrá un mayor control en tiempo casi real.
También es habitual que en febrero muchos autónomos se pregunten si deben seguir presentando ciertos modelos si han reducido su actividad o si han tenido meses con facturación muy baja. En este punto conviene recordar que, mientras se mantenga el alta, las obligaciones fiscales siguen vigentes, incluso aunque no haya ingresos, lo que hace todavía más importante una buena planificación.

Errores que conviene evitar ahora para no arrastrarlos todo el año
Uno de los fallos más comunes es no revisar la previsión anual de ingresos. Muchos autónomos mantienen la misma base de cotización por inercia, sin tener en cuenta que sus rendimientos reales han cambiado. Esto puede traducirse en cuotas mal ajustadas y regularizaciones futuras que impactan directamente en la tesorería.
Otro error habitual es no anticipar el impacto del primer trimestre. El arranque de año suele venir acompañado de gastos elevados, pero también de obligaciones fiscales concentradas en abril. No prever este pico de pagos es una de las principales causas de tensiones financieras en autónomos durante la primavera.
Además, sigue siendo frecuente descuidar la organización documental, algo especialmente delicado en un contexto de mayor control fiscal. En 2026, una contabilidad ordenada, coherente y actualizada ya no es solo una buena práctica, sino una auténtica necesidad.
Febrero, el mes ideal para tomar decisiones estratégicas
Lejos de ser un mes tranquilo, febrero es una oportunidad perfecta para sentar las bases de todo el ejercicio. Ajustar la base de cotización, revisar el calendario fiscal, anticipar impuestos y evaluar la situación real del negocio permite afrontar el resto del año con mayor tranquilidad y menor riesgo.
También es un buen momento para valorar posibles cambios de estructura, estudiar deducciones aplicables, reorganizar gastos y, en definitiva, optimizar la fiscalidad de forma legal y eficiente.
La importancia del asesoramiento profesional en 2026
En un entorno normativo cada vez más técnico y automatizado, contar con asesoramiento especializado se ha convertido en un factor clave de competitividad para los autónomos. No se trata solo de cumplir con Hacienda y la Seguridad Social, sino de tomar decisiones informadas que mejoren la rentabilidad del negocio y protejan la estabilidad financiera.
En Valio Consulting ayudamos a autónomos y pequeñas empresas a revisar su situación en este inicio de año, optimizar su cotización, planificar impuestos y anticiparse a cualquier cambio relevante. Porque empezar bien el año es la mejor forma de asegurarlo hasta diciembre.